<br/><br/><br/>Algunas normas sencillas para su seguridad




Algunas normas sencillas para su seguridad

Seguridad

En las terminales del puerto de Burdeos, se desarrollan numerosas actividades que pueden alternarse, cruzarse o simultanearse, por lo que a menudo deben aprender a compartir los mismos espacios.
Una serie de simples normas de seguridad permiten controlar las interferencias y garantizar la seguridad de todos.

Circular por el puerto de manera segura

El Reglamento General de Circulación se aplica en todas las vías de circulación internas de las zonas portuarias. La prioridad se indica mediante señales y marcas en el suelo. Salvo indicación contraria, el límite de velocidad para los vehículos ligeros es de 40 km/h y para los vehículos pesados, de 20 km/h.
Los muelles y los terraplenes no constituyen vías de circulación y, en ellos, las actividades de manutención tienen prioridad. Varias vías de servicio permiten acceder a los muelles desde las vías de circulación.
Está prohibido estacionar vehículos en las vías de raíles, de grúas, de manutención, de circulación y de servicio, que deben estar siempre despejadas. Está estrictamente prohibido circular y estacionar sobre el sistema eléctrico subterráneo de alimentación de las grúas a pie de muelle.

La circulación de personas ajenas a las operaciones está prohibida en los terraplenes y en las zonas de manutención.  En estas zonas, es obligatorio llevar ropa retrorreflectora y calzado de seguridad. Asimismo, el acceso a naves, hangares y zonas delimitadas por balizas está prohibido salvo autorización.
Como medida de precaución para evitar caídas al agua, la circulación de peatones está prohibida, salvo para operaciones específicas, a menos de 1,50 m del borde del muelle.

Por el bien de todos, el depósito de residuos y la limpieza de los contenedores de los camiones están prohibidos en las zonas portuarias.

Operar en una zona portuaria

Cualquier intervención en una zona portuaria requiere una autorización previa del contratante.
Antes de cualquier intervención, el contratante y el contratista deben realizar un análisis de riesgos. En función de cada caso y en virtud de la normativa aplicable, este análisis se formalizará a través de un plan de prevención, un protocolo de seguridad de carga/descarga o mediante un Plan Particular de Seguridad y de Prevención de Salud.

Se deberán tomar medidas específicas para cada operación con el objetivo de eliminar los riesgos para el entorno portuario. Estas medidas deberán contar con el visto bueno del contratista, del contratante y de la entidad gestora del espacio en el que se desarrolle la intervención. En particular, cualquier intervención para la ejecución de obras en zona portuaria debe contar con un balizaje adaptado al entorno, a la naturaleza de las obras y a la duración de las mismas.